Como en las películas, cuando luego de una sucesión de hechos, en la pantalla se lee en letra pequeña "after six months". Así entiendan nuestra ausencia desde aquel 21 de noviembre del año pasado. Desde aquella nota titulada "Como una aurora en el cielo" que describió el pasaje, ni mas ni menos que, a la final de la Siberia Cup de nuestro querido verdiblanco, seis meses han pasado. No hay razones para justificar nuestra incomunicación. Es una actitud irresponsable de parte de nuestros operadores para con aquellos que nos leian asiduamente. Las más sentidas disculpas, desde ya.
El silencio calló que la derrota en la final de la Siberia Cup fue a manos de un equipo aguerrido como ellos solos, que no hizo mas que cortar el juego con infracciones. Padecimos bajo el poder de Poncio Pilato, un árbitro totalmente incompetente que no saco tarjetas en todo el partido y omitió una falta dentro del área a nuestro arquero que terminó en el gol que les dió la victoria. Su labor hizo que la tristeza por el segundo lugar se tornara mas profunda, y se llenase de impotencia al no poder creer estar siendo víctimas de lo que, con el tiempo, varios colegas calificarían como "robo del siglo". Nos crucificaron ese día, y las fiestas de fin de año se encargaron de sepultarnos.
El 2012 parecía ser el descenso a los infiernos. Pero al tercer mes del año, se resucitó. Desatlético empezó a competir otra vez en la Copa Champions Pymes, ese lugar que lo vió nacer. Tuvo sus obstáculos y dificultades al principio. Tuvo que pagar el famoso derecho de piso: la descalificación del año pasado lo obligó a reincorporarse en la segunda categoría. Ni hablar de las idas y vueltas: Persoglia y Bandeo brillan por su ausencia. Ellos, desde lejos, hacen fuerza por el verdiblanco. Otros, que a priori tomaban otros rumbos, torcieron el brazo sobre el final y se dejaron vencer por el objetivo del grupo. Cada uno, abrió nuevamente su corazón para que entre el Desa. Porque como dijo Andrés Calamaro, el amor es mas fuerte.
Hoy, todos juntos buscan subir a los cielos. Esos cielos alcanzados en dos oportunidades. Dos títulos en la primer categoría del torneo que son el fundamento de las dos estrellas que brillan en nuestro glorioso escudo. Los cielos son el verdadero lugar del Desatlético. Hoy, gracias al duro esfuerzo de los muchachos, es casi un hecho. El equipo esta segundo (en zona de ascenso) y sólo las matemáticas dicen que de darse ciertos resultados catastróficos no se daría tal posibilidad. Pero el objetivo es salir campeón, tal como lo marca su historia. Para eso, este sábado debe ganar. El rival será Atlas, el único puntero. El reloj marcará las 15 horas. La victoria nos dará la cima. Y ahi, sentados a la derecha de Dios Padre Todopoderoso, juzgaremos a vivos y muertos.
Donde hay un norteño, hay un hincha del Desa!!!


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