Sábado 19 de noviembre. Año 2011. Lugar: Rosario. Nubes oscuras, lluvia constante y viento fuerte por poco suspenden la ante-última fecha del torneo "Siberia Cup". En la fecha anterior, es decir, la nº 5, Desatlético había derrotado a Los Pibes por 6 a 2. En el turno siguiente, el partido entre Ituzaingo y Honduras habia arrancado bien picante. El resultado final fue 9 a 4 para Ituzaingo. Al finalizar esa 5º fecha, Ituzaingo trepó a 15 unidades, Desatlético a 12, y Honduras se mantuvo en las 10. A estos últimos, los condenó el empate con Los Chicos del Palacio, justamente contra quién el Desa jugaría ese día de lluvia. Desatlético debía ganar para llegar con chances a la última fecha. Su rival en esa futura instancia sería Ituzaingó. Como si lo hubiesen planeado de antemano, era la gran final. Pero insisto, para eso se debía ganar sobre Los Chicos del Palacio; de lo contrario, las aspiraciones al título se desvanecerían.
Volvemos al sabado 19, a ese que por tormentoso casi nos deja sin partidos. El Desa tenía dos obstáculos por superar ese día: uno era su racha negativa en días grises y de lluvia; y el otro, su rival, su adversario, su contrincante. Aunque creo que la palabra exacta en esta circunstancia es: su enemigo. Los Chicos del Palacio no pasan DESApercibidos en la historia del verdiblanco. En un repaso rápido de hojas, recuerdo un encuentro memorable por la Copa Champions Pymes. El primer tiempo terminó 0-2 a favor de Los Chicos, hasta que en el segundo tiempo el Desa recuperó la memoria y se llevó el partido en un heroico 3 a 2. Hay más historias, pero una se destaca por sobre todas: Es la de aquél manchón imborrable.(leer nota: Gloria en la cancha, guerra afuera. El Desa: su futuro en manos ajenas) Esa secuencia de hechos que son como una pesadilla. Cada vez que la sueño, anhelo que fuese sólo eso, pero al despertar la realidad me pega una cachetada. La realidad suele pegar duro. Lo bueno es que si te deja de pie, seguro hay lugar para la revancha. Hoy podemos decir que aquella mancha de tinta negra no es mas que un diminuto punto negro en nuestra gloriosa historia.
Había sido una semana anormal, con demasiadas ocupaciones. Vuelos, viajes al fondo del mar y excavaciones en una mina, son algunas de las responsabilidades que acosaron al plantel del Desa. La fuerte tormenta y la lluvia también fueron un impedimento para hacer las cosas de forma ordenada. No obstante, a pesar de los inconvenientes, y gracias al sacrificio de todos los jugadores, Desatlético arribó al predio en tiempo y forma. Su rival, en cambio, llegó al menos 30 minutos tarde. Y así, con las ausencias siempre notorias del "mariscal" Persoglia, del "pibe Maicon" Sartor y del "mudo" Guglielmi que estuvo alentando desde las gradas; pero con el regreso de Emi "el quiebra caderas" Zuazquita; el verdiblanco saltó al campo de juego.
Yo vi a la madre naturaleza hinchar por el DESA
Era tal el ruido ensordecedor que venía desde los alrededores del estadio que los jugadores tenían que gritar para escucharse. El agua que entraba por los laterales del estadio y mojaba ese sector lo hacía sumamente resbaladizo y rápido. Las lonas de las publicidades, por la fuerza del viento, se desataban del alambre que las sujetaba y flameaban como si fuesen banderas. Lo vivido esa tarde no tiene nombre, no puede compararse con nada. Hay que hacer una remera urgente, y que en el pecho lleve la insignia bien grande: "YO VI A LA MADRE NATURALEZA HINCHAR POR EL DESA". La lluvia caía con tanta fuerza sobre las chapas simulando la presencia de miles de espectadores que aplaudían de forma incesante. La increíble similitud que existe entre una bomba estruendo y el sonido estremecedor de un trueno. El colorido más la densidad asfixiante de una bomba de humo no se compara con la fugacidad lumínica de un relampago en el círculo central de la cancha. El clima en Siberia Futbol 5 era fantástico. Parecía una final, pero no lo era. Para llegar a ella, había que ganar.
Todo lo dicho en el párrafo anterior no mermo cuando el árbitro dió por comenzado el partido. El mismo bullicio, el mismo alboroto, pero ahora con la pelota rodando. Los chicos del Norte no podían defraudar a su nueva fanática. Mas que nunca había que dejar la vida en la cancha.
Hora de retractarse
Pido perdón señores lectores. Siento que les he faltado a la verdad en algunos momentos. Siento que les he mentido, y que no he sido coherente con lo dicho sobre los hechos. Creo haber exagerado en varios comentarios, y me siento pésimo por eso. Les pido de corazón, sepan entenderme, sepan disculparme si alguna vez les dije, como en la nota "El Desafío fue del DESA" que vi a "unos guerreros vestidos de verde y blanco que se adueñan de cada rincón del campo de juego y dejan hasta el alma por llegar a cada pelota". También, les pido que entiendan y me perdonen si alguna vez titulé un párrafo asi: "Entre el piso y la suela". Como lo hice el 16 de octubre en la nota "Iluminados por el juego". Por esos errores hoy me siento incompetente, me siento incapaz de describir los hechos, incapaz de describir el juego del Desa con palabras de este mundo. Si la palabra "marapersu" sería una instancia superior a maravilloso, perfecto y superlativo, lo podría contar; pero como no existe, no puedo explicarlo. Si el Desa fuese en realidad, una historia de dibujos animados, podría decir que sus jugadores se han convertido en Super Saiyajin, pero no es así porque los hombres de carne y hueso no pueden convertirse en eso. Nunca debí haber exagerado antes. Siempre debi ahorrar elogios para expresarlos en una oportunidad como ésta. Pese a todo, puedo decir una cosa: El Desa se supero a sí mismo, y está en una instancia superior.
Una imagen vale mas que mil palabras
Dos días han pasado ya de esa tarde. Voy a pedir disculpas otra vez, pero ahora por la demora en la publicación. Como lo dije antes, el golpe fue demasiado impactante y dificil de describir con palabras. Recuerdo que al salir de las inmediaciones del predio de "Siberia Futbol 5", con los muchachos dimos cuenta que el cielo estaba muy raro. Un rojizo suave, o mas bien, un rosado intenso, se había apoderado de la tardenoche del sábado en la ciudad de Rosario. Delicados destellos dorados anunciaban el ocaso del sol. Entonces, tomé mi celular y saqué una foto. Cuando llegue al departamento me detuve a verla y me asombre profundamente. La piel se me erizó. Por eso comparto la imagen con ustedes, esta ubicada al lado del título de esta nota. El Desa llegó alla arriba, llegó a una instancia superior, justo en la tarde en que la madre naturaleza se vistió de verde y blanco. Esa tarde, el Desa fue como una aurora en el cielo.
Hoy necesito que alentemo´ un poquito maaaa! la vuelta vamo´a daaaaa!
El sabado próximo a las 18 horas el querido Desatlético va a jugar el partido decisivo contra Ituzaingo. Aún se desconoce su resultado en la última fecha. De todos modos, al adorado Desa lo único que le sirve para coronarse sin cuestionamientos es el triunfo. Los esperamos a todos ese día en la cancha para alentar al campeón!.
Donde hay un norteño, hay un hincha de Desa!!!


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